Nvidia ha presentado su nueva GPU Rubin CPX, diseñada específicamente para tareas de inteligencia artificial. Esta arquitectura está pensada para procesar millones de tokens en aplicaciones como generación de video y asistencia avanzada de codificación.
Rubin CPX: la nueva GPU de Nvidia con 128 GB de memoria GDDR7
La Rubin CPX destaca por ofrecer hasta 30 petaflops de potencia computacional en formato NVFP4, junto con 128 GB de memoria GDDR7, una elección más eficiente en costo comparada con las memorias HBM tradicionales. Además, incluye decodificadores y codificadores de vídeo, optimizando el rendimiento en aplicaciones de video generativo a gran escala.
Esta GPU forma parte del sistema Nvidia Vera Rubin NVL144 CPX, una solución de rack integrada con ocho exaflops de rendimiento, 100 TB de memoria de alta velocidad y un ancho de banda de 1,7 petabytes por segundo. En comparación con generaciones previas, representa un salto de 7,5× en rendimiento de IA respecto a los sistemas GB300 NVL72. Frente a otros sistemas planeados para 2026 sin Rubin CPX, ofrece el doble de potencia y mayores capacidades de memoria y ancho de banda.
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El proceso de inferencia de larga duración se beneficia de una arquitectura desagregada, en la que la fase de contexto (pre-llenado) y la de generación se manejan por separado, optimizando tanto la capacidad computacional como el uso de memoria. Este enfoque permite que los modelos trabajen de forma más eficiente con secuencias de información mucho más extensas.
La disponibilidad de la Rubin CPX está prevista para fines de 2026, posicionándola como una pieza clave en el futuro de la inteligencia artificial. Con esta GPU, Nvidia quiere establecer un nuevo estándar de infraestructura capaz de impulsar aplicaciones que requieren de la inteligencia artificial más avanzada. Os mantendremos informados.



